martes, 28 de junio de 2016

10 pruebas de que vivimos en una sociedad inculta

No cabe duda de que la sociedad en la que vivimos es una sociedad cambiante. Tampoco conviene entrar en cuestiones de si nuestro mundo es mejor o peor que otros posibles, lo que nos llevaría a plantearnos sobre asuntos tales como la idea del progreso o la mejora continuada de la especie humana.
Evolución, Caminar, Charles DarwinPero quizá deberíamos hacernos otra pregunta y es, si valores como la cultura son o no importantes en la sociedad de hoy en día. Asumir que no hace falta cultura en el mundo es algo que habría que evaluar, ya que al fin y al cabo no es un elemento esencial para vivir el momento. Sencillamente la cultura puede llegar a sobrar y este mundo tiende a evolucionar hacia un mundo inculto, pero que nadie se alarme. No pasa nada, sencillamente es la evolución de los tiempos.

¿Estamos en la cultura de la relajación de la cultura?
Lo que si parece claro es que los valores que priman son otros, como el triunfo, la fama o el dinero. En cualquier caso veamos algunos síntomas que reflejan a mi juicio la incultura en nuestra sociedad.

1. En este mundo cualquier paleto puede ser una referencia intelectual.
Empezaría a poner un listado de nombres y no pararía. Salpican los programas de televisión en horario vespertino, pero se prodigan hasta la noche. Participan de programas tipo reality y la gente los sigue y aclama. Los puede haber que hayan saltado a la fama por colarse en sitios u otros que hayan hecho de su profesión acostarse con gente. Además es una profesión que puede convertirse en hereditaria dado que los hijos de los muy famosos se convierten automáticamente en famosos. Nadie les llama hijos de paleto o paleta, sino que se convierten en referentes culturales y son los nuevos hijosdalgo del siglo XXI. Hay exitosas tertulias endogámicas que se dedican a hablar de todos ellos y un poderoso entramado de publicaciones que maneja gran cantidad de dinero. Increíble, pero cierto.

2. El porno puede ser considerado arte.
Sexy, Niña, Lencería, Burdel, Prostíbulo
Antiguamente se hablaba de la existencia de 6 artes, a la que se sumó una séptima compendio de las otras seis, el cine. Ahora cine puede ser ya cualquier cosa e incluso el porno compite en popularidad, y por supuesto en seguidores, con el cine tradicional. Lejos queda aquel mundo en el que para saber ejecutar arte había que formarse a veces con trabajosas carreras de varios años y una cultura exquisita. Ahora eso ya no hace falta para triunfar, ya sólo es necesario dar el salto a la vergüenza y estar poseído/a de buenos atributos, aunque esto se puede solucionar en el caso masculino con dinero pues un buen productor no necesita ni atributos, sólo dinero ya que a veces el porno no es más que prostitución encubierta. 

3. Los pinchadiscos son músicos. La evolución musical se ha quedado estancada.
Pero esto es algo extensible al mundo de la música donde un Dj, antes pinchadiscos, puede acabar haciendo música sin necesidad de pasar por un conservatorio. Claro que siempre hay clases y tampoco conviene comparar a expertos ingenieros de sonido, capaces de realizar espectaculares mezclas, con el simple "bacinilla" que sabe de música rara que pincha una tras otras para que los demás le alaben el gusto. Que conste que no critico tanto a los espabilados que logran hacer eso, como a los humildes seguidores suyos que somos la gente inculta.
Para colmo en otro tipo de músicas, no enlatadas, tampoco evolucionamos. Basta con ver a los Rolling Stones, que parecen ser la única referencia musical en relación al rock. No se han renovado los iconos musicales y, si acaso, se ha producido el relevo a través de pinchadiscos.

4. No hay artistas referencia.
Salvador Dalí, Artista, Pintor, Surrealismo

El peso social de un Picasso o de un Dalí, en nuestra historia no muy lejana, era evidente. El intelectual jugó durante el siglo XX un papel destacado en la sociedad. En España siempre ha habido un ramillete de ellos siendo referencia social. Ortega, Hernández, Machado... Hasta en el franquismo los había. Con la democracia tampoco faltaron, seguramente hasta que nos dejó Cela. Actualmente casi que nos queda sólo ese..., sí el marido de la Preysler, para entendernos. No me acuerdo cómo se llama. Bueno tampoco importa demasiado, es la tendencia moderna. ¿No?


5. Un friki en su casa con una webcam puede convertirse en una celebridad.
Sin embargo, cualquier tío en su casa, enganchado a una webcam puede llegar y caer en gracia por decir una chorrada. No hace falta nada, sólo algo de suerte y caer en la rampa de lanzamiento de convertirse en viral. En muchos casos se trata de auténticos frikis que serían incapaces de llevar a cabo una vida social normal y que encuentran en la pantalla una vía para disimular sus frustraciones. Pero, ojo, no nos confundamos: estos frikis pueden llegar a lucrase ampliamente con su actividad. Realmente eso es lo que importa. Lo que haya debajo de esa verborrea carece de sentido, pero al fin y al cabo son un espejo para todos nosotros, que no aspiramos a más.  

6. Un deportista puede ser analfabeto y no pasa nada.
La Bola, Stadion, Fútbol, El Tono, Pasto
No obstante y para espejos, basta con mirarse en algunos deportistas. No ha pasado mucho tiempo en el que podías encontrar a futbolistas que en sus ratos de ocio y expansión se dedicaba a leer, aunque sólo fuera por entretenimiento y no por una inquietud desmesurada por el saber. Hoy la PlayStation ha substituido al libro en las concentraciones. Una PlayStation que por cierto puede llevar a los más habilidosos a triunfar en el mundo de la competición. Existen jugadores profesionales, que pueden vivir holgadamente de "su" deporte, basado en estar todo el día en el sofá. Los deportistas auténticos al menos sudan. 

7. Los maestros han dejado de tener inquietudes culturales profundas.
Quizá uno de los aspectos más lamentables que reflejan la incultura es la dejación de funciones del "maestro" como referente. Este es un fenómeno complejo, pero real y todos ponen de su parte. Los padres ya no ven al maestro como una fuente de cultura para sus hijos, sino como un simple encargado de su custodia temporalmente. Igualmente los maestros han perdido todo deseo de transmitirla y han acabado siendo lo peor del sistema funcionarial infantilizándose. Son los maestros los que asumen la visión de los alumnos, con sus vacaciones, su actitud, su necesidad de pasar el rato. Además, muchos maestros son gente profundamente inculta, con conocimientos en una materia, pero sin el más mínimo interés por lo demás. Es sólo un trabajo y bueno. 

Silueta, Globo, Hombre, Humano, La Cabeza, Persona
Un discurso vacío


8. Populismo.
En política nadie entiende las diferencias entre un político populista y otro cualquiera. El populista carece de valores e ideología. Hará lo que le venga en gana, sólo aspira al poder y no lo disimula, pero no somos capaces de verlo porque, al fin y al cabo, sólo esperamos a alguien que venga y sea capaz de sacarnos del agujero. No hemos dejado de ser personas a la espera de que venga algún tipo de  Mesías a rescatarnos y eso es malo, pues conviene recordar que ya tenemos derecho a voto.
Para desarrollar esta vertiente de la política sólo es necesario buscar un enemigo simple que pueda ser visto como causa de todos los males. Después articular un discurso que sea llamativo y llegue bien. Puedes ser incluso un buen youtuber o aparecer en tertulias televisivas. Ya tienes el poder en tus manos. No quiero saber lo que pasa después, todavía confío en que quede algo de cultura en nuestra sociedad.

9. Violencia.
La violencia siempre ha causado fascinación en el hombre. Seguramente va en nuestra genética. La guerra siempre ha ido en paralelo a la historia y eso es algo difícil de combatir. Sin embargo la segunda mitad del siglo XX supuso el fin de esta relación y la violencia quedó relegada en algunas partes del mundo a la anécdota y a la película de Hollywood. Sin embargo, parece que esta tendencia se han revertido. La proliferación de bandas juveniles, que trasmiten una cultura de la violencia como seña de identidad, se suma a rebrotes de las conductas violentas tribales en lugares como el futbol o la política dan muestras de ello. Realmente sólo el fin de la violencia de los grandes estados en forma de guerras ha llevado a una aparente paz, que sólo esconde el miedo a que el conflicto se lleve por delante el mundo, pero la violencia cultural empieza a ir nuevamente en aumento.


Arma, Violencia, Niños, Niño, Peligro, La Guerra
Juegos de niños
10. El periodismo se nutre de artículos como éste.
Podría analizar múltiples puntos más y entrar en discusiones más complejas, pero los antiguos artículos profundos e intelectuales están dando paso a nuevas tipologías de periodismo tales como las típicas listas. Si me pongo analizar estas listas pueden venir dadas por la tradición cristiana de los mandamientos, pero como no me voy a poner, diré que sencillamente son producto de la comodidad en la lectura. El número estándar es el 10 por lo que se va a quedar en decálogo. Si alguien tiene mayores inquietudes puede acudir a un youtuber a que le cuente algo más.
Queda atrás la idea del saber en todas sus dimensiones. El saber ahora sí ocupa lugar y son 10 puntos. Todo lo demás sobra, pues al fin y al cabo sobra la cultura. Debemos asumirlo ¿no?

Fotos: Pixabay.

 

martes, 21 de junio de 2016

Depardieu vs Siffredi. La vieja y la nueva política.

El porno lleva camino de convertirse en una especie de octavo arte, compendio de las virtudes más delicadas de la expresividad humana y con una capacidad de sublimar el espíritu como nunca ha logrado ingenio artístico alguno. Por esta razón, Cannes ha decidido homenajear a uno de sus más destacados representantes, el actor Rocco Siffredi, conocido por tener en su haber más de 500 películas en su filmografía, en diferentes facetas, como actor, director, se supone que guionista y no se cuantas cosas más dentro de esta expresión artística, tocada por los ángeles.

http://www.20minutos.es/noticia/2776915/0/rocco-siffredi-recordar-vagamente-orgia-gerard-depardieu/

Para Gerard Depardieu, otro actor, en este caso francés y con muchas menos películas, pero más tomas, esta decisión ha sido motivo suficiente para hacer una crítica fundamentada no tanto en el reconocimiento a la valía de su compañero como a la repercusión mediática que ha tenido el hecho de que Cannes se abra (de...) a estas tendencias. Y comentó sencillamente que aquello no era cine.
Siffredi supongo que herido en su sensibilidad más profunda, aunque con la soberbia propia del envidiado por las masas, no ha entendido que pueda haber alguien que no entienda lo suyo como un arte y se lo ha recriminado a su colega, como también y de alguna forma, que también haya tenido extrañas pulsiones en su vida privada.


Depardieu
Siffredi

No pretendo entrar en la lucha de egos, ni tan siquiera presentarme como una persona impoluta que jamás haya visionado un película porno, pero, precisamente por eso, porque alguna he visto, veo ahora a Siffredi en las fotos y no lo recuerdo por sus películas,a Depardieu, sí.

No digo yo que Siffredi no sea un artista excepcional, sino sencillamente que no lo recurso por ningún papel que yo haya tenido el placer de ver dentro de ese género. Puede ser que no me fijo o que, quizá, mi escasa sensibilidad artística no me haya llevado a valorar sus dotes.

El caso es que no me ocupa ahora este tema, sino precisamente el de la repercusión mediática y lo digo precisamente en estos momentos en que otra gran referencia del star sistem mundial del porno se halla inmerso en problemas con la ley aquí en España. Ese tal Torbe. O, cuando no pocas actrices o actores porno ocupan platós de televisión y son referencias informativas. En el mundillo de los seguidores se les puede llegar a conocer con el sobrenombre de "diosas" y causan completa admiración para gran cantidad de entusiasmados fans. Supongo que esto es bueno para las productoras y el estatus alcanzado por todas estas grandes estrellas puede animar a muchos y muchas  a emprender una carrera artística en la que hace falta un talento tan especial y no sentirse un fulano/a. También vendrá bien a los "torturados" actores y actrices que no se verán como si fueran una especie de animales y en última instancia será bueno para el negocio. ¿Pero de ahí, a llamarlo arte? Máxime cuando todo parece alejarse, merced a internet, de aquellos mitos del erotismo como Emmanuelle o directores un poco más reconocibles como tales como Tinto Brass, que intentaron acercarse un poco más al séptimo arte.

Tinto Brass en la Mostra de Venezia 

Yo, según la deriva actual, si tuviera que elegir entre prostitución y porno, cruel dilema, elegiría prostitución ya que, como decía el del chiste, por lo menos conoces gente. Pero fuera de la broma, no encuentro otras diferencias. En ambos casos se comercia con sexo, se dan casos de abusos de menores, también enSilueta, Humana, Mujer, Sexo, Sexy, Personas ambos prevalecen prototipos machistas de comportamiento, en ambos hay gente -cualquiera puede ser productor- que al fin y al cabo paga por "tener sexo" -antes, foll...- y en todos los lugares hay gente espabilada que se organiza mejor para llegar arriba. Sólo que en la segunda opción cabe ahora la posibilidad de alfombra roja y fama, la segunda parece más sórdida.

Supongo que esto pasa en una sociedad que se pueda reír con la idea de que Miguel Angel Buonarroti, sólo es una especie de precedente lejano de su paisano Rocco. Y es que esta sociedad parece a veces perdida. Valores como el arte, o la política -no digo la moral- no tienen ya sentido.
Digo política porque desde Cicerón hasta Obama, pasando por Maquiavelo o Churchil, la política vieja ha quedado igualmente en lejanos precedentes de determinados políticos que tenemos hoy en día en el panorama patrio. Pero sinceramente no quiero criticar a Siffredi, ni a ningún político actual, que ni cito, de momento.
Sólo quiero hacer ver que los parámetros del arte o de la política no deberían de medirse por la capacidad de pisar alfombra roja o sentarse en poltrona, en cada caso. 
Y la crítica no debería ir hacia los espabilados que acceden al sexo o al poder con facilidad, sino de los que miramos como tontos y carecemos de capacidad de diferenciar, lo que es arte de lo que es otra cosa.

Como pude aprender de leer la tesis doctoral de un político actual como Pablo Iglesias esto es algo propio de aquello que conocemos como sociedad postdemocrática y da la sensación de que es lo que impera en la actualidad. Pero confundir el porno con el arte, creo que va demasiado lejos. En cualquier caso uniendo ambos mundos prefiero recordar a la figura de Cicciolina, supongo que compendio de virtudes e ídolo global para el siglo XXI. Un beso para ella.

Foto: Taringa. net.

lunes, 30 de mayo de 2016

Psicoterapia atlética

Después de haber visto, y sufrido, la final de la champions los atléticos estamos un poco -o bastante, según el caso- de capa caída. Se dan circunstancias especiales tales como que encima el vecino se la ha llevado y suma no se cuantísimas más que todos los demás, lo que podría hacernos aumentar, si cabe, la decepción.
Podríamos recurrir a los atenuantes de siempre: el árbitro, que da como legal un gol en fuera de juego y no expulsa a un jugador suyo por una entrada criminal; nuestro portero, que si se hubiera tirado por el otro lado habría parado cinco penalties; la mala suerte, etc, etc, pero no estamos aquí para andarnos con paños calientes. Sobre todo si es fácil encontrar valoraciones positivas.
Son excusas de perdedor y rápidamente pueden ser ratificadas.
Primero, el árbitro nos pitó un penalty cuando menos riguroso y hay que reconocer que no estuvo mal del todo. Segundo, Oblak mantuvo hasta el final las esperanzas de ganar y no se le puede achacar nada, como tampoco a Griezmann que falló el penalti y que ha sido decisivo siempre. Tercero, lo de la mala suerte... pero, bueno eso va en el escudo.
Para afrontar este lunes de pasión sólo es necesario una cosa: analizar casos parecidos y no se me ocurre otro mejor que el de la selección holandesa.


La naranja mecánica.
Todos conocemos el caso de uno de los mejores equipos de Europa a nivel de selecciones, Holanda. Cuna de grandes jugadores e incluso vista como un país que prácticamente ha reinventado el fútbol. Pues bien, Holanda carece de títulos.
El Atlético ha demostrado infinidad de valores, lucha, sufrimiento, entrega, fidelidad... Ha sido capaz de luchar contra los grandes de Europa y, muchas veces, ganarles. Se nos reconoce en Europa y se nos admira. Somos un eterno David enfrentándose a Goliath.
Volviendo a la comparativa nuestro particular ogro u ogros, porque cada día hay más, podría ser perfectamente Alemania, que atesora el palmarés más brillante de Europa, pero nosotros somos Holanda.
Y en su caso la cosa es más problemática ya que los holandeses no pueden elegir a su equipo nosotros sí. Pero os invito a la reflexión, ¿a quién le gustaría ser como Alemania?
Arrogantes, mediocres en otros valores que no sean los puramente contables, aburridos, sin espíritu. ¿Qué más pueden ofrecer?
No cabe duda que ir con Alemania es fácil, puede hasta ser una tendencia para hacer disimular nuestras limitaciones y sumarnos como borregos al carro del vencedor. En cambio ser de Holanda demuestra un valor superior a lo simple de plegarnos al poder. La admiración por las cosas sencillas.
En mi caso lo tengo claro, no me gustaría a nivel futbolístico ser como Alemania, me gusta más darle un poco de color al blanco de su camiseta y el naranja es bonito.
La vida es mucho más que ganar y todos lo sabemos. Por esas razones siempre resulta y resultará aconsejable traspasar los límites de lo cuantificable y acudir a las razones del espíritu. Estas nos llevan a ser del Atlético, también hoy lunes. Por eso sólo me queda decir una cosa, que alegres son tus colores y hoy más que nunca.
Forza Atleti.   

martes, 24 de mayo de 2016

Windows 10 y el capitalismo de la actualización

Como a todo el mundo, me han estado bombardeando con la última versión del sistema operativo Windows 10. De hecho, no han parado hasta que me lo he instalado pues como antiguo usuario de Windows -ya ni me acuerdo- tenía derecho a renovarlo gratuitamente. Al principio era sólo una opción, pero al final ya no había posibilidad de mantener el sistema operativo con el que me encontraba tan a gusto y que no quería cambiar. Sin embargo, he tenido que tragar con ruedas de molino y acabar instalando el 10.
No quiero entrar en cuestiones sobre si es mejor, peor o lo que sea, sino simplemente en la cuestión de fondo. ¿Si a mi me resulta cómodo mi actual sistema, por qué tengo que cambiarlo? 
Ocurre lo mismo con mi teléfono móvil, del cual disfruto desde hace 4 años. Me va perfectamente, a las mil maravillas, salvo cuestiones como la cantidad de archivos que no quito y que colapsan la memoria de mi teléfono. Bueno, es cuestión de limpiarlo, pero sólo tengo que decir que me funciona a la perfección y, si es así, ¿Por qué tengo que cambiarlo?
La explicación es de lo más sencilla.

Obsolescencia programada.
Todos nos quedamos un poco sorprendidos cuando descubrimos a través del extraordinario documental de Cosima Dannoritzer sobre la obsolescencia programada, que los productos no es que no duren porque son malos, si no que existe una intencionalidad de hacerlos perecederos para fomentar el consumismo.

Idea, Pregunta, Bombilla, Ilustración
Enlace al video
https://www.youtube.com/watch?v=ZTVOBBbnjv4

Una bombilla podría estar perfectamente capacitada para durar años y sin embargo se rompen muy pronto. No interesa que los productos duren porque, si no, no se vuelven a comprar nuevos productos y la producción disminuye. Si todos tenemos lavadoras que funcionan perfectamente y que además conocemos su mecanismo para qué vamos a comprar una nueva. Por eso resultaba conveniente crear defectos para que al final fuera necesario comprar una nueva. Como hay tanta demanda, resulta incluso más barato comprar una nueva que reparar una vieja. Solución: tirarla. Pero el sistema ha dado una nueva vuelta de tuerca.
Ahora ya no se trata de esperar a que se rompa, es necesario generar la necesidad de actualizarse para aumentar la carrera del consumo y en ello están las marcas tecnológicas. De ahí que se esté potenciando la cultura de la actualización. Un mecanismo psicológico que va más allá de cualquier otra necesidad.

Las actualizaciones.
Software, Cd, Dvd, Digital, DiscoUn usuario puede estar a punto de cerrar el negocio de su vida, de terminar un trabajo con un plazo que expira, incluso de esperar el anuncio de que va a salir del corredor de la muerte antes de cumplir la máxima pena, pero si en ese momento llega la actualización del sistema operativo cualquier urgencia pasa a un segundo plano. El aparato se empieza a actualizar y puede tardar horas en completarse, incluso generar problemas de funcionamiento. ¿Alguien puede explicarse esta situación? En el mejor de los casos, una pestaña te acompaña durante la vida útil del producto recordándote que puedes actualizarlo o recordártelo más adelante. No tienes escapatoria. Como además hay que ser experto informático para deshabilitar el anuncio y no aparece ninguna opción que diga ¡déjame en paz que estoy bien como estoy!, pues vamos como vamos. Nos preparan para un nuevo de tipo de consumo en el que no hay una necesidad de cambiar, sino de simplemente estar actualizado.

Incluso, entre los amigos, si exhibes un modelo anticuado de móvil puedes ser objeto de burla con comentarios de ¿dónde vas con el ladrillo? en el mejor de los casos.
Esta dinámica ya existe en el mundo del automóvil donde tener un modelo anticuado puede generar no sólo risas, sino graves inconvenientes como el de tener que pasar la ITV continuamente, además de pasar como una persona miserable que no puede cambiar su coche cada x años. Nos dirigimos hacia la cultura de la actualización.

Graves inconvenientes.
La cosa no dejaría de ser una anécdota, por más que no haya llegado a tiempo la orden de conmutación de tu pena de muerte, si no fuera por los graves problemas sociales que acarrea. Entre ellos sólo unos cuantos.
Zapatero, Colonial, WilliamsburgSi no hay necesidad de reparar, no hay necesidad de reparadores. Valga como ejemplo los zapateros remendones, que ya son sólo un recuerdo del pasado. Sencillamente es más barato comprar unos zapatos nuevos que arreglar los que ya tienes. Con ello, el tejido social de reparadores desaparece. Los mismo ocurre con los que arreglan electrodomésticos y podría ocurrir en el futuro con los que arreglan los coches, que se mantienen sólo por lo caro que resulta comprar un coche. No obstante más de uno habrá hecho cuentas de lo que cuesta una reparación en su coche y habrá llegado a la conclusión de que, por lo que cuesta el arreglo, me compro uno nuevo. Pero en cualquier caso intuimos el problema, la economía se deslocaliza y sólo fomenta la riqueza en aquellos lugares en los que se producen los coches. Como además el sistema sólo funciona si la producción es barata, los sueldos van a ser bajos ya que hay muchas posibilidades de contratar y la gente es capaz de ofrecerse por menos dinero para cubrir sus necesidades, que son de continua actualización. Sin duda el sistema funciona.
Claro que siendo este un problema grave, no es si cabe el mayor.

La destrucción de los recursos.
Consumir, actualizar y deshacernos de lo viejo, consumir, actualizar y deshacernos de lo viejo. Esa es la rueda, el círculo vicioso, pero invito a hacernos una nueva pregunta. ¿Y qué hay de lo que tiramos? y lo que es peor ¿Qué hay de lo que necesitamos para construir nuevos productos?.
En efecto, una continua destrucción de los recursos naturales hasta niveles nunca vistos por la humanidad.
Podría hablar de la destrucción de la Amazonía un poco como símbolo de la nueva sociedad de consumo, pero considero que hay otros ejemplos más esclarecedores. Poca gente sabe que en el océano pacífico hay un auténtico vertedero conocido como la Isla de la basura en la que se acumulan residuos fundamentalmente plásticos, que flotan empujados por las corrientes.

http://www.elmundo.es/ciencia/2014/06/30/53b1b322268e3e081c8b459f.html

Pues bien, esa isla es actualmente de grande como tres veces España, lo que supone más de un millón y medio de kilómetros cuadrados. En definitiva, una auténtica barbaridad, aunque otras fuentes dicen que todavía es mayo. Súmense otras islas menores en ese y otros océanos, los residuos que no flotan y que se encuentran en los fondos. Los residuos diseminados. Sería imposible calcular las toneladas y toneladas de basura que hay en el mar, eso sin tener en cuenta la que tenemos en la tierra.
Sumémosle la destrucción que supone producir. El caso es que ya me aburre a la vez que me deprime. Y nosotros venga a actualizar.

Incluso su tamaño podía ser mayor
http://verdezona.blogspot.com.es/2014/01/las-isla-de-basura.html

Encuesta.
Me han preguntado en una encuesta desde Windows 10 que si recomendaría a alguien esta nueva versión de su producto y por qué lo haría o no. En vez de contarle las razones he preferido hacer una entrada en mi blog, explicándoselo a todo el mundo. Al menos quien se encargue de recibir este tipo de respuestas no dirá, ¡Vaya un tío retrógado y anticuado! ¡No está actualizado! ¡No conviene como cliente! 
No estoy actualizado ni lo voy a estar, seguiré con mi teléfono móvil hasta que se caiga a pedazos y mucho me temo que no facilitaré el trabajo de las actualizaciones. A mi me gustan las cosas como están y cómo me he acostumbrado. Al fin y al cabo resulta mucho más fácil andar sobre la tierra que sobre una Isla de Basura.

Fotografías: Pixabay, salvo enlaces.

domingo, 22 de mayo de 2016

Piano a Cuatro Manos

Me encuentro en estos momentos escribiendo la segunda parte de mi novela Cuando Fuimos Bandoleros, la cual tengo ya bastante hilvanada y espero que pueda terminarla el verano próximo. Antes quisiera, si fuera posible, reeditar CFB, dado que es habitual encontrar fallos una vez escrita y en mi caso no es extraño, dado que en un proceso de autoedición hay que sacrificar algunos gastos y el mío fue no realizar una corrección ortotipográfica profesional, algo que no aconsejo a los nuevos escritores, aunque no es cuestión de andarme por las ramas, pues hoy quiero hablar de otro libro.


El caso es que en el proceso de escritura de la segunda parte, me he topado con un libro "Piano a cuatro manos" de la periodista morellana y residente en Londres, Conxa Rodríguez Vives.
En él, se narra de forma excepcional una biografía, la del general carlista Ramón Cabrera, uno de los personajes con los que trabajo para la segunda parte de mi libro y que quería conocer algo mejor. Esta autora lo ha estudiado por paisanaje, ya que Morella es un lugar importante en el imaginario del propio Cabrera, al cual le ha dedicado previamente varios acercamientos de corte biográfico. De hecho, han sido varios los artículos históricos que ha escrito sobre el mismo. Sin embargo en este caso se ha producido el salto a la novela por parte de Conxa.

Cabe decir en primer lugar que en esta novela he encontrado muchos de los ingredientes que estoy utilizando en el guiso de la mía, como son la presencia del mundo carlista, la violencia, la paz, la coincidencia de personajes y situaciones, la doble ambientación entre España e Inglaterra, las relaciones familiares...

En mi caso, por ejemplo, tengo una extraña tendencia a relatar episodios violentos de forma realista, algo que ella afortunadamente Conxa elude y, pese a que la violencia está presente en el ambiente que recrea en torno a Cabrera, nunca se hace demasiado explícita; incluso es eludida. Quizá sean sutilezas más propias del mundo femenino, que en la escritura muestra una delicadeza superior y saben sugerir los hechos y no mostrarlos crudamente, pero observo en ello sin duda un acierto. No se trata por tanto de una novela violenta, pese al periodo y que además su protagonista es uno de los que más ha quedado unido a ella, Ramón Cabrera, el tigre. Al fin y al cabo el elemento central del libro es su biografía y la de su familia y el tratamiento es familiar e intimista, alejado de la estrecha relación que la historia ha creado entre el protagonista y la violencia. Un tratamiento que sin duda sorprende.

Claro que, por supuesto, hay muchas otras diferencias que son precisamente las que me llevan a realizar este análisis sobre la obra de Conxa y que paso a destacar:



1. El tratamiento de la violencia.

Los desastres de la guerra de Goya, un reflejo del periodo
La violencia era en la primera mitad del siglo XIX una especie de pan de cada día de aquellos españoles que tuvieron la desgracia de vivir en uno de los momentos más turbulentos de la historia de nuestro país. Cristalizó la misma en la primera guerra carlista, habida entre 1833 y 1840, un periodo que, por lejano, parece que no hubiera existido y que, sobre todo, ha sido tamizado por el desarrollo de la última guerra civil española habida en el siglo XX, antes de la cual parece que no hubiera habido nada. Pero créanme que aquella guerra superó a ésta en horror y barbarie. Casi podemos hablar de que el XIX fue una continua guerra civil, aunque hay innumerables formas de abordarla.


2. La vida de Cabrera.

Se trata de una biografía sobre un personaje real, algo que considero extremadamente difícil y que, por ejemplo, yo nunca me atrevería a hacer, dado que limita las posibilidades de evolución de un personaje. En ese sentido mis personajes principales son inventados, mientras que los suyos son reales. Evidentemente, a la hora de ejercer la libertad de creación, siempre resulta más sencillo hacerlo exageradamente con personajes ficticios que no de forma tan sutil como lo hace ella, con personajes reales.
Sin embargo, Conxa si se ha atrevido y eso no quita para que la historia sea redonda y el personaje presente gran cantidad de matices, reforzándose aquellos que más se alejan de la leyenda del propio personaje. No quiero desvelar la evolución del personaje en su complejidad, que es mucha y para eso está la lectura del libro, pero podremos encontrarlo en muchas facetas. Así, lo hallamos pasando del bandido romántico, empujado por la injusticia a llevar una vida al margen del sistema; al caballero burgués, viviendo intensamente la política más avanzada de su tiempo. Del barquero de Cantillana, que se ve impelido a llevar una vida al margen, al Lord Inglés, epicentro de lo más alto de la sociedad mundial. Un salto que en efecto se produjo y que pudo crear muchas de las situaciones que recrea Conxa. Claro que también encontramos un personaje intimista, familiar, reflexivo. En definitiva un personaje muy completo que nos muestra la evolución del mundo contemporáneo, al fin y a la postre, nuestro mundo.
Retrato de Ramón Cabrera por Mikel Olazábal 

3. Malos y buenos.

Retrato de Ramón Cabrera
Seguramente en España ha dejado de interesar hoy el carlismo como movimiento político, y a ella me da la impresión que tampoco le atrae demasiado ideológicamente, aunque sí personajes como Cabrera, provengan de donde provengan, y es que a veces contar historias e introducir personajes ambientándolos entre "los malos", resulta no sólo un reto, sino incluso un ejercicio de urbanidad y política muy necesario en el mundo en que vivimos. Exige esta actitud no poca dosis de empatía social, algo de lo que adolece nuestro país y que debería ser materia de obligado tratamiento. De hecho, la división maniquea entre los buenos y los malos es siempre el mayor ejercicio de ficción y de falseamiento político que el mundo nos ha dado y es muy sano socialmente escribir sobre los integrantes del bando "equivocado".
Escribir sobre carlistas, realistas o apostólicos vendría a ser como si un alemán lo hiciera sobre los nazis, un tema que experimentaría el rechazo de buena parte de la Alemania actual, máxime si encima se le trata como una buena persona, con sus sentimientos y sus inquietudes.
Es por tanto una apuesta arriesgada que reconozco y aplaudo ya que lo más fácil sería escribir sobre liberales, demócratas, pacifistas, luchadores por los derechos sociales o de la mujer y no por los personajes que se suponen reaccionarios, aunque la lectura de esta novela nos puede servir precisamente para liberarnos de este tipo de prejuicios.

4. Profundidad histórica.

Más virtudes de esta publicación: el gran sentido histórico de su novela. Aquí es donde podemos reflexionar sobre la capacidad literaria que permiten los hechos reales. Es evidente que un personaje histórico no puede estar en una trama en un lugar en el que no estuvo en vida. Eso queda claro y Conxa es algo que respeta al máximo y asume. Redunda todo esto en un gran sentido de la valentía a la hora de abordar el periodo, pero me da pie a plantear una reflexión, ya que la novela histórica no ha terminado de definir este concepto. ¿Debe ser el periodo histórico un elemento determinante en la trama o puede ser sólo un elemento de ambientación? Esto irá al gusto del lector y del propio escritor. En el caso de Conxa ha apostado decididamente por la primera opción.

Conxa Rodríguez. Fotografía Surtdecasa.cat

5. Y más.

Por lo demás, hay aventuras, viajes, costumbrismo, disputas familiares, desgracias y hay mucho amor, siempre de nuevo desde la sutileza...
Con todo debo de concluir que me gusta mucho su guiso en un plato muy interesante. Una receta muy propia de una de las vertientes del romanticismo: el idealismo; estilo que ha marcado definitivamente las formas de entender la novela contemporánea.
Al fin y al cabo una de las disputas propias de la literatura actual: idealismo o realismo y todas sus combinaciones. Realidad idealizada, idealización realista, realismo ideal... nunca terminaremos de salir de esta ecuación pues no deja de ser la esencia de la literatura.
Así es este piano a cuatro manos, donde derrota y victoria se unen y la maldad o bondad presupuesta queda en un segundo plano. Donde las bases del mundo en el que nos encontramos empiezan a ser dibujadas y donde podremos aprender mucho de nosotros mismos. Al fin y al cabo un periodo, cada vez más de moda, y que seguro que en el futuro acabará convirtiéndose en uno de los más socorridos de la literatura histórica española. 

lunes, 2 de mayo de 2016

El Viña, las limitaciones del periodismo cultural.

VIÑA ROCK 2016

Según la organización 200.000 jóvenes se han reunido en Villarrobledo para celebrar la vigésimo primera edición del festival Viña Rock, al fin y al cabo, el festival más importante de España.
 
Edición 21 del Viña.
Fotografía: Abel Gimeno
No quiero trabajar con una cifra exagerada, sólo con una media de 100.000 personas por 20 ediciones -regalo una-, lo que supone que 2.000.000 de personas han pasado por el festival a lo largo de los veinte años, algo menos de un cinco por cien de la población española, sin duda una barbaridad incluso de proporciones estadísticas. Si entendemos que el porcentaje sería tremendamente mayor en el caso de la población joven y lo contrastamos con el hecho de que muchos repiten, damos por buena la cifra del cinco por ciento, aunque sólo nos sirva para comprender que se trata de un auténtico fenómeno sociológico. También extraemos una conclusión pues serviría para hacer un completo retrato no creo que de un país, pero si, al menos, de su juventud.
Pero no es mi intención hacerlo en este artículo, sólo quiero hacerme eco de su repercusión mediática a lo largo de todos estos años y comprobar con este ejemplo la situación del periodismo, en concreto el cultural, en España y en el mundo.
Este festival desde que se inició nunca gozó del seguimiento por parte de medios nacionales, excepción hecha para hacer justicia de radio 3, quien sí se distinguió por hacerlo, mientras que otros se dedicaban a ensalzar las virtudes de otros festivales que surgían en paralelo como el FIB, levantado a golpe de noticia y no tanto de asistencia y apoyado por jóvenes extranjeros casi más que por españoles, lo que supone que sea no tanto un festival nacional, como internacional.
En cualquier caso no quiero entrar en una disputa estéril entre ambos festivales ya que cada uno cuenta con su particular impronta y tiene sus características particulares y diferenciadoras. Una de ellas el trato olvidadizo de la prensa ante una sucesión de ediciones en las que se ponía de manifiesto otra cosa. En efecto, los micromedios, primero fanzines hoy páginas web; las emisoras musicales pequeñas y luego internet han creado un auténtico monstruo de la cultura española desde la base y el periodismo convencional ni se ha enterado. El microperiodismo ha sido capaz de competir en eficacia y repercusión contra el macroperiodismo y el Viña Rock es hoy el festival con mayor asistencia de España, pero también debe suponer un toque de atención a la propia esencia del periodismo: ¿qué está pasando hoy con el mundo de la difusión cultural?

Una asistencia record
Fotografía: Nerea Coll
La esencia de las noticias.
Estamos básicamente hastiados de que cada vez que sus "satánicas majestades" salgan en primera página cada vez que vienen a España, amparados por la repercusión que tienen en la prensa y televisión nacional. Es cierto que hablamos de mitos, por más que su incidencia cultural haya dejado de representar algo en el mundo moderno, pero que ahí están. También ocurre con el Boss o AC-DC, grupos cuya sola presencia en España es noticia de alcance. Me imagino que las redacciones de cultura, donde las haya, o los periodistas dedicados a ello, han creado ya sus rutinas de trabajo y entre ellas está la cobertura de los circuitos de grupos internacionales que pasan por la península. Claro que esas rutinas sólo tienen un límite que es el biológico y, cuando uno de los grandes mitos fallece, es noticia en todas las portadas.
Por citar dos ejemplos recientes hablaremos de Bowie y Prince, cuyos decesos copan multitud páginas en todos los periódicos. Con todo, a medida que avanza el tiempo, el periodismo cultural, y más en concreto el de la música, lleva camino de convertirse en un obituario que en otra cosa. Podríamos suponer que en realidad no está pasando nada alrededor, pero es completamente al contrario, el mundo de la música está revolucionado. La idea del vinilo y la macrogira ha pasado ya casi a la historia, aunque los periodistas no nos demos cuenta.

¿El problema?
¿Qué nos impide ver la realidad?
Foto: Jota Martínez
Sobre la génesis del problema se pueden apuntar muchas influencias y muy variadas. Entre ellas una cuestión de edad, entroncada con un cambio en el mundo del periodismo. Las redacciones están copadas por viejos periodistas que vivieron en sus años mozos la efervescencia de los Rolling Stones y que no pueden ser echados de sus trabajos por el costo del despido. Eran tiempos de contrato fijo y no de becarios. Los becarios que pudieran estar más al tanto de lo moderno, vienen y van y difícilmente pueden imponerse rutinas de trabajo, ni crear tendencias. Como consecuencia da la sensación de que en cultural no se han enterado que ya no se hacen discos en vinilo y que la actualidad está en blogs, ojala que como éste.
Pero esa edad, mezclada con el propio cambio de la estructura de los medios, se camufla en uno de los principales problemas de la sección de cultura: la comodidad.
Esto nos lleva a otro problema, también relacionado con el anterior de rutinas de trabajo y es que lo que no pasa en Madrid, Valencia o Barcelona sencillamente no pasa.
Volviendo al Viña, tiene su desarrollo en un pueblo de Albacete y claro en esa provincia la cultura no tiene derecho a crear tendencias, únicamente porque no está cerca de mi redacción.
Y otro problema viene dado por la política de redacción de hechos consumados que lleva a los periodistas a no concebir algo como noticia, si no está ya consolidado, algo que en cultura no debería de ser así. Los 200.000 del Viña Rock de este año han salido en todos los medios nacionales, pero sólo en virtud de una nota de prensa enviada por la organización y de la que se hacen eco. Nunca lo vieron venir. Es aquí donde surge otra crítica, en un sector como la cultura el periodista debe ir un poco por delante, ser visionario y estar en lo que debe venir y no en lo que ha sido.
Con estos medios de comunicación y esta situación sólo podemos esperar sentados a que nos llegue la noticia del fallecimiento de Mick Jagger, que yo no deseo, por supuesto. Mientras tanto el Viña Rock habrá reunido a toda la juventud española en un mismo recinto, algo que no es sólo una noticia, sino que es historia y que pasará simplemente desapercibido.

domingo, 10 de abril de 2016

Los que somos del Atlético

Llevo tiempo sin escribir nada en mi blog, que es, de hecho, uno de tantos de tipo personal en los que poder escribir sobre distintas cuestiones que te estimulan por motivaciones siempre caprichosas. Al fin y al cabo es lo bueno de tenerlo y de no verte obligado a tener que escribir por exigencias profesionales. Por ello creo que puedo dedicar unos minutos de mi tiempo a una cosa tan mundana y quizá mal vista en algunos sectores como es el "forofismo". Y el caso es que en este ámbito me siento cómodo porque puedo mostrar mis afinidades, ya que además las tengo: no sé si por suerte o por desgracia soy del Atlético de Madrid. 
Por estas razones y porque me gusta el fútbol creo que estoy capacitado, como cualquier colchonero, para hacerme la pregunta que todo seguidor se hace alguna vez, cuando no repetidamente, en su vida.  ¿Por qué soy del Atlético?

https://www.youtube.com/watch?v=5e9D9auvcIk&nohtml5=False
 
Seguramente una de las cuestiones "filosóficas" -si podemos utilizar este adjetivo-, más planteadas reiteradamente en el futbol español es precisamente esa lealtad de los colchoneros, máxime cuando has visto un partido de ida de los cuartos de la Champions 2016 contra el Barça en el que tu equipo ha sido derrotado una vez más después de ir ganando. Te haces muchas preguntas, como ¿por qué a nosotros nos expulsan a quien ha hecho el gol, mientras que a ellos no le expulsan, con más razón, a quien va a marcar dos? Preguntas sin respuesta.
El partido, un calco al visto en la liga cuando te adelantas en un estadio como el Camp Nou y de repente empiezan a expulsar a tus jugadores. Por fortuna ayer sólo fue uno, baste recordar el anterior partido liguero para traer a colación que fueron dos, o la eliminatoria de copa 2015 donde el árbitro dio en beneficiar de nuevo al Barça, por citar ejemplos recientes. Y no quiero personalizar en este club, que es esta vez, ya que otras veces han podido ser otros como por ejemplo del Real Madrid, que ha sido beneficiado recurrentemente durante muchos años. El mantra de que los árbitros benefician siempre a los grandes es algo habitual y tampoco es cuestión de apelar a ello gratuitamente; el caso es que la conclusión que quiero sacar es otra. El que nunca es, ni va a ser beneficiado, es mi equipo.
Desde que me acuerdo nunca he tenido la sensación de que el atlético haya obtenido un beneficio evidente por parte de ningún estamento, institucional, arbitral, periodístico. Nunca hemos tenido ayudas, y menos en los momentos decisivos, que es cuando hay que tenerlas. No han dudado en bajarnos a segunda división, en robarnos partidos, en desmantelarnos equipos o en acallar las injusticias en la prensa.
Mirando hacia mi vida, encuentro una situación similar. Todos conocemos a alguien que sin ser demasiado capaz o, lo que es más triste, siendo mejor,  ha obtenido además alguna ayuda por parte de alguien que le ha beneficiado notablemente. A mi personalmente nunca me ha ocurrido nada parecido. Todo me cuesta el doble o el triple que a los demás, cuando no es del todo imposible.
 
Claro que eso podría solucionarse, si al menos estuviera en el momento oportuno y en la situación exacta para verme beneficiado por las circunstancias de la fortuna. Algo que se conoce como suerte, que en mi caso tampoco me ha acompañado a lo largo de la vida. De nuevo recurro a observar a mi alrededor y veo como hay gente que, sin ser más o menos capaz que los demás, andaba por allí y se vio tocada por el halo de la fortuna en el momento adecuado. Incluso hay otra que le pasa eso continuamente y parece tener una flor en salva sea la parte, pues ya se sabe que más vale tener estrella. Por desgracia tampoco es mi caso.
 
Ocurre lo mismo con mi equipo que, cuando ha tenido oportunidad -ya que hablamos de la Champions- de ganarla, no sólo ha carecido de la suerte necesaria, sino que incluso el destino se ha querido cebar en su contra y reírse de nosotros. Dos finales en el bote y en el último momento siempre ocurre algo que echa por tierra toda posibilidad. Hasta el punto de que estas situaciones han creado la leyenda del "pupas", con la cual tampoco quiero identificarme demasiado, pues no creo que sea real. El caso es que tampoco nos ha acompañado la suerte en los momentos importantes. Tenemos que dar por contado que todo nos cuesta mucho más que al resto y sencillamente hay que asumirlo.
 
Por supuesto que esto se solucionaría si fuéramos un club verdaderamente poderoso y manejáramos los presupuestos de los grandes de Europa. Volviendo a los equipos citados, si como ellos pudiéramos optar a tener a los mejores jugadores del mundo en cada momento, todo sería más fácil. Sin duda ésta es la mejor opción, pero tampoco es nuestro caso, pues encima se llevan a los que despuntan. 
No debe ser ésta una queja dado que otros clubes todavía más modestos dirían que ojala y ellos tuvieran un presupuesto como el del Atleti, y llevan toda la razón del mundo, pero queda claro que el poder del dinero es suficiente para estar ahí, una y otra vez.
De nuevo lo traslado a la vida real que me rodea y veo cómo los poderosos siempre obtienen beneficios con mayor facilidad que los que no lo son tanto. Como siempre a los humildes nos toca duplicar el esfuerzo para obtener, encima, menos.
 
Se da la circunstancia de que, por lo que a mi equipo respecta concurren todas estas circunstancias que rodean nuestra vida. Siempre hay que hacer el doble de esfuerzo para obtener la mitad de resultados. Los jugadores del atlético son los que más corren, los que más fe tienen y los que más confían en que todo es posible, pero quizá esto no es suficiente. Seguramente es cuestión de moral, ya que la realidad es que luego ocurre lo de siempre, que obtendremos mucho menos, por más trabajo.
 
Con todo, parece claro que no somos lo suficientemente poderosos, ni tenemos los apoyos necesarios, ni la suerte precisa en el momento justo para obtener los logros que otros con más riqueza, beneplácito o fortuna sí que tienen. Es decir, justo lo que me ocurre a mí personalmente en mi vida.
He aquí que ahora me doy cuenta de una cosa: esa es la auténtica razón por la que yo soy del atleti. Sencillamente es un equipo como yo y me siento identificado con lo que le pasa, al igual que muchos de sus seguidores que vemos un espejo de nuestras propias circunstancias vitales.
Todo nos va a costar siempre más que a los demás, pero estamos dispuestos una vez más a probar. También estamos dispuestos a enfrentarnos a la suerte adversa y a los más poderosos. Tenemos fe y generosidad en el esfuerzo.
Dentro de unos días habrá una nueva oportunidad de ponernos a prueba contra el todopoderoso Barça de los mejores jugadores del mundo, contra la suerte esquiva y quien sabe si contra algún árbitro partidario. Lo haremos con la misma predisposición de siempre, dando más que ellos, aunque sabiendo de antemano que pueda ser para nada.
 
Para colmo, si hay éxito, podríamos encontrar por el camino todavía mayores retos y no pocos fantasmas, como son precisamente nuestras bestias negras del pasado en Europa, Real Madrid y Bayern de Múnich, pero... ¿quién dijo miedo? Yo ya no lo tengo, sólo porque al fin he descubierto por qué soy del atlético. A este equipo le ocurren las mismas cosas que a mí. Son como yo.
 
Me lleva a apoyarlos no la complacencia del poderoso, ni la adhesión tribal, sólo el orgullo de la gente normal. En esta situación ya sólo me queda pensar en una cosa y es en la nueva oportunidad que se nos presenta en unos días. En esta situación sólo puedo pensar en una cosa y es muy sencilla: ¡A por ellos!