lunes, 30 de mayo de 2016

Psicoterapia atlética

Después de haber visto, y sufrido, la final de la champions los atléticos estamos un poco -o bastante, según el caso- de capa caída. Se dan circunstancias especiales tales como que encima el vecino se la ha llevado y suma no se cuantísimas más que todos los demás, lo que podría hacernos aumentar, si cabe, la decepción.
Podríamos recurrir a los atenuantes de siempre: el árbitro, que da como legal un gol en fuera de juego y no expulsa a un jugador suyo por una entrada criminal; nuestro portero, que si se hubiera tirado por el otro lado habría parado cinco penalties; la mala suerte, etc, etc, pero no estamos aquí para andarnos con paños calientes. Sobre todo si es fácil encontrar valoraciones positivas.
Son excusas de perdedor y rápidamente pueden ser ratificadas.
Primero, el árbitro nos pitó un penalty cuando menos riguroso y hay que reconocer que no estuvo mal del todo. Segundo, Oblak mantuvo hasta el final las esperanzas de ganar y no se le puede achacar nada, como tampoco a Griezmann que falló el penalti y que ha sido decisivo siempre. Tercero, lo de la mala suerte... pero, bueno eso va en el escudo.
Para afrontar este lunes de pasión sólo es necesario una cosa: analizar casos parecidos y no se me ocurre otro mejor que el de la selección holandesa.


La naranja mecánica.
Todos conocemos el caso de uno de los mejores equipos de Europa a nivel de selecciones, Holanda. Cuna de grandes jugadores e incluso vista como un país que prácticamente ha reinventado el fútbol. Pues bien, Holanda carece de títulos.
El Atlético ha demostrado infinidad de valores, lucha, sufrimiento, entrega, fidelidad... Ha sido capaz de luchar contra los grandes de Europa y, muchas veces, ganarles. Se nos reconoce en Europa y se nos admira. Somos un eterno David enfrentándose a Goliath.
Volviendo a la comparativa nuestro particular ogro u ogros, porque cada día hay más, podría ser perfectamente Alemania, que atesora el palmarés más brillante de Europa, pero nosotros somos Holanda.
Y en su caso la cosa es más problemática ya que los holandeses no pueden elegir a su equipo nosotros sí. Pero os invito a la reflexión, ¿a quién le gustaría ser como Alemania?
Arrogantes, mediocres en otros valores que no sean los puramente contables, aburridos, sin espíritu. ¿Qué más pueden ofrecer?
No cabe duda que ir con Alemania es fácil, puede hasta ser una tendencia para hacer disimular nuestras limitaciones y sumarnos como borregos al carro del vencedor. En cambio ser de Holanda demuestra un valor superior a lo simple de plegarnos al poder. La admiración por las cosas sencillas.
En mi caso lo tengo claro, no me gustaría a nivel futbolístico ser como Alemania, me gusta más darle un poco de color al blanco de su camiseta y el naranja es bonito.
La vida es mucho más que ganar y todos lo sabemos. Por esas razones siempre resulta y resultará aconsejable traspasar los límites de lo cuantificable y acudir a las razones del espíritu. Estas nos llevan a ser del Atlético, también hoy lunes. Por eso sólo me queda decir una cosa, que alegres son tus colores y hoy más que nunca.
Forza Atleti.   

martes, 24 de mayo de 2016

Windows 10 y el capitalismo de la actualización

Como a todo el mundo, me han estado bombardeando con la última versión del sistema operativo Windows 10. De hecho, no han parado hasta que me lo he instalado pues como antiguo usuario de Windows -ya ni me acuerdo- tenía derecho a renovarlo gratuitamente. Al principio era sólo una opción, pero al final ya no había posibilidad de mantener el sistema operativo con el que me encontraba tan a gusto y que no quería cambiar. Sin embargo, he tenido que tragar con ruedas de molino y acabar instalando el 10.
No quiero entrar en cuestiones sobre si es mejor, peor o lo que sea, sino simplemente en la cuestión de fondo. ¿Si a mi me resulta cómodo mi actual sistema, por qué tengo que cambiarlo? 
Ocurre lo mismo con mi teléfono móvil, del cual disfruto desde hace 4 años. Me va perfectamente, a las mil maravillas, salvo cuestiones como la cantidad de archivos que no quito y que colapsan la memoria de mi teléfono. Bueno, es cuestión de limpiarlo, pero sólo tengo que decir que me funciona a la perfección y, si es así, ¿Por qué tengo que cambiarlo?
La explicación es de lo más sencilla.

Obsolescencia programada.
Todos nos quedamos un poco sorprendidos cuando descubrimos a través del extraordinario documental de Cosima Dannoritzer sobre la obsolescencia programada, que los productos no es que no duren porque son malos, si no que existe una intencionalidad de hacerlos perecederos para fomentar el consumismo.

Idea, Pregunta, Bombilla, Ilustración
Enlace al video
https://www.youtube.com/watch?v=ZTVOBBbnjv4

Una bombilla podría estar perfectamente capacitada para durar años y sin embargo se rompen muy pronto. No interesa que los productos duren porque, si no, no se vuelven a comprar nuevos productos y la producción disminuye. Si todos tenemos lavadoras que funcionan perfectamente y que además conocemos su mecanismo para qué vamos a comprar una nueva. Por eso resultaba conveniente crear defectos para que al final fuera necesario comprar una nueva. Como hay tanta demanda, resulta incluso más barato comprar una nueva que reparar una vieja. Solución: tirarla. Pero el sistema ha dado una nueva vuelta de tuerca.
Ahora ya no se trata de esperar a que se rompa, es necesario generar la necesidad de actualizarse para aumentar la carrera del consumo y en ello están las marcas tecnológicas. De ahí que se esté potenciando la cultura de la actualización. Un mecanismo psicológico que va más allá de cualquier otra necesidad.

Las actualizaciones.
Software, Cd, Dvd, Digital, DiscoUn usuario puede estar a punto de cerrar el negocio de su vida, de terminar un trabajo con un plazo que expira, incluso de esperar el anuncio de que va a salir del corredor de la muerte antes de cumplir la máxima pena, pero si en ese momento llega la actualización del sistema operativo cualquier urgencia pasa a un segundo plano. El aparato se empieza a actualizar y puede tardar horas en completarse, incluso generar problemas de funcionamiento. ¿Alguien puede explicarse esta situación? En el mejor de los casos, una pestaña te acompaña durante la vida útil del producto recordándote que puedes actualizarlo o recordártelo más adelante. No tienes escapatoria. Como además hay que ser experto informático para deshabilitar el anuncio y no aparece ninguna opción que diga ¡déjame en paz que estoy bien como estoy!, pues vamos como vamos. Nos preparan para un nuevo de tipo de consumo en el que no hay una necesidad de cambiar, sino de simplemente estar actualizado.

Incluso, entre los amigos, si exhibes un modelo anticuado de móvil puedes ser objeto de burla con comentarios de ¿dónde vas con el ladrillo? en el mejor de los casos.
Esta dinámica ya existe en el mundo del automóvil donde tener un modelo anticuado puede generar no sólo risas, sino graves inconvenientes como el de tener que pasar la ITV continuamente, además de pasar como una persona miserable que no puede cambiar su coche cada x años. Nos dirigimos hacia la cultura de la actualización.

Graves inconvenientes.
La cosa no dejaría de ser una anécdota, por más que no haya llegado a tiempo la orden de conmutación de tu pena de muerte, si no fuera por los graves problemas sociales que acarrea. Entre ellos sólo unos cuantos.
Zapatero, Colonial, WilliamsburgSi no hay necesidad de reparar, no hay necesidad de reparadores. Valga como ejemplo los zapateros remendones, que ya son sólo un recuerdo del pasado. Sencillamente es más barato comprar unos zapatos nuevos que arreglar los que ya tienes. Con ello, el tejido social de reparadores desaparece. Los mismo ocurre con los que arreglan electrodomésticos y podría ocurrir en el futuro con los que arreglan los coches, que se mantienen sólo por lo caro que resulta comprar un coche. No obstante más de uno habrá hecho cuentas de lo que cuesta una reparación en su coche y habrá llegado a la conclusión de que, por lo que cuesta el arreglo, me compro uno nuevo. Pero en cualquier caso intuimos el problema, la economía se deslocaliza y sólo fomenta la riqueza en aquellos lugares en los que se producen los coches. Como además el sistema sólo funciona si la producción es barata, los sueldos van a ser bajos ya que hay muchas posibilidades de contratar y la gente es capaz de ofrecerse por menos dinero para cubrir sus necesidades, que son de continua actualización. Sin duda el sistema funciona.
Claro que siendo este un problema grave, no es si cabe el mayor.

La destrucción de los recursos.
Consumir, actualizar y deshacernos de lo viejo, consumir, actualizar y deshacernos de lo viejo. Esa es la rueda, el círculo vicioso, pero invito a hacernos una nueva pregunta. ¿Y qué hay de lo que tiramos? y lo que es peor ¿Qué hay de lo que necesitamos para construir nuevos productos?.
En efecto, una continua destrucción de los recursos naturales hasta niveles nunca vistos por la humanidad.
Podría hablar de la destrucción de la Amazonía un poco como símbolo de la nueva sociedad de consumo, pero considero que hay otros ejemplos más esclarecedores. Poca gente sabe que en el océano pacífico hay un auténtico vertedero conocido como la Isla de la basura en la que se acumulan residuos fundamentalmente plásticos, que flotan empujados por las corrientes.

http://www.elmundo.es/ciencia/2014/06/30/53b1b322268e3e081c8b459f.html

Pues bien, esa isla es actualmente de grande como tres veces España, lo que supone más de un millón y medio de kilómetros cuadrados. En definitiva, una auténtica barbaridad, aunque otras fuentes dicen que todavía es mayo. Súmense otras islas menores en ese y otros océanos, los residuos que no flotan y que se encuentran en los fondos. Los residuos diseminados. Sería imposible calcular las toneladas y toneladas de basura que hay en el mar, eso sin tener en cuenta la que tenemos en la tierra.
Sumémosle la destrucción que supone producir. El caso es que ya me aburre a la vez que me deprime. Y nosotros venga a actualizar.

Incluso su tamaño podía ser mayor
http://verdezona.blogspot.com.es/2014/01/las-isla-de-basura.html

Encuesta.
Me han preguntado en una encuesta desde Windows 10 que si recomendaría a alguien esta nueva versión de su producto y por qué lo haría o no. En vez de contarle las razones he preferido hacer una entrada en mi blog, explicándoselo a todo el mundo. Al menos quien se encargue de recibir este tipo de respuestas no dirá, ¡Vaya un tío retrógado y anticuado! ¡No está actualizado! ¡No conviene como cliente! 
No estoy actualizado ni lo voy a estar, seguiré con mi teléfono móvil hasta que se caiga a pedazos y mucho me temo que no facilitaré el trabajo de las actualizaciones. A mi me gustan las cosas como están y cómo me he acostumbrado. Al fin y al cabo resulta mucho más fácil andar sobre la tierra que sobre una Isla de Basura.

Fotografías: Pixabay, salvo enlaces.

domingo, 22 de mayo de 2016

Piano a Cuatro Manos

Me encuentro en estos momentos escribiendo la segunda parte de mi novela Cuando Fuimos Bandoleros, la cual tengo ya bastante hilvanada y espero que pueda terminarla el verano próximo. Antes quisiera, si fuera posible, reeditar CFB, dado que es habitual encontrar fallos una vez escrita y en mi caso no es extraño, dado que en un proceso de autoedición hay que sacrificar algunos gastos y el mío fue no realizar una corrección ortotipográfica profesional, algo que no aconsejo a los nuevos escritores, aunque no es cuestión de andarme por las ramas, pues hoy quiero hablar de otro libro.


El caso es que en el proceso de escritura de la segunda parte, me he topado con un libro "Piano a cuatro manos" de la periodista morellana y residente en Londres, Conxa Rodríguez Vives.
En él, se narra de forma excepcional una biografía, la del general carlista Ramón Cabrera, uno de los personajes con los que trabajo para la segunda parte de mi libro y que quería conocer algo mejor. Esta autora lo ha estudiado por paisanaje, ya que Morella es un lugar importante en el imaginario del propio Cabrera, al cual le ha dedicado previamente varios acercamientos de corte biográfico. De hecho, han sido varios los artículos históricos que ha escrito sobre el mismo. Sin embargo en este caso se ha producido el salto a la novela por parte de Conxa.

Cabe decir en primer lugar que en esta novela he encontrado muchos de los ingredientes que estoy utilizando en el guiso de la mía, como son la presencia del mundo carlista, la violencia, la paz, la coincidencia de personajes y situaciones, la doble ambientación entre España e Inglaterra, las relaciones familiares...

En mi caso, por ejemplo, tengo una extraña tendencia a relatar episodios violentos de forma realista, algo que ella afortunadamente Conxa elude y, pese a que la violencia está presente en el ambiente que recrea en torno a Cabrera, nunca se hace demasiado explícita; incluso es eludida. Quizá sean sutilezas más propias del mundo femenino, que en la escritura muestra una delicadeza superior y saben sugerir los hechos y no mostrarlos crudamente, pero observo en ello sin duda un acierto. No se trata por tanto de una novela violenta, pese al periodo y que además su protagonista es uno de los que más ha quedado unido a ella, Ramón Cabrera, el tigre. Al fin y al cabo el elemento central del libro es su biografía y la de su familia y el tratamiento es familiar e intimista, alejado de la estrecha relación que la historia ha creado entre el protagonista y la violencia. Un tratamiento que sin duda sorprende.

Claro que, por supuesto, hay muchas otras diferencias que son precisamente las que me llevan a realizar este análisis sobre la obra de Conxa y que paso a destacar:



1. El tratamiento de la violencia.

Los desastres de la guerra de Goya, un reflejo del periodo
La violencia era en la primera mitad del siglo XIX una especie de pan de cada día de aquellos españoles que tuvieron la desgracia de vivir en uno de los momentos más turbulentos de la historia de nuestro país. Cristalizó la misma en la primera guerra carlista, habida entre 1833 y 1840, un periodo que, por lejano, parece que no hubiera existido y que, sobre todo, ha sido tamizado por el desarrollo de la última guerra civil española habida en el siglo XX, antes de la cual parece que no hubiera habido nada. Pero créanme que aquella guerra superó a ésta en horror y barbarie. Casi podemos hablar de que el XIX fue una continua guerra civil, aunque hay innumerables formas de abordarla.


2. La vida de Cabrera.

Se trata de una biografía sobre un personaje real, algo que considero extremadamente difícil y que, por ejemplo, yo nunca me atrevería a hacer, dado que limita las posibilidades de evolución de un personaje. En ese sentido mis personajes principales son inventados, mientras que los suyos son reales. Evidentemente, a la hora de ejercer la libertad de creación, siempre resulta más sencillo hacerlo exageradamente con personajes ficticios que no de forma tan sutil como lo hace ella, con personajes reales.
Sin embargo, Conxa si se ha atrevido y eso no quita para que la historia sea redonda y el personaje presente gran cantidad de matices, reforzándose aquellos que más se alejan de la leyenda del propio personaje. No quiero desvelar la evolución del personaje en su complejidad, que es mucha y para eso está la lectura del libro, pero podremos encontrarlo en muchas facetas. Así, lo hallamos pasando del bandido romántico, empujado por la injusticia a llevar una vida al margen del sistema; al caballero burgués, viviendo intensamente la política más avanzada de su tiempo. Del barquero de Cantillana, que se ve impelido a llevar una vida al margen, al Lord Inglés, epicentro de lo más alto de la sociedad mundial. Un salto que en efecto se produjo y que pudo crear muchas de las situaciones que recrea Conxa. Claro que también encontramos un personaje intimista, familiar, reflexivo. En definitiva un personaje muy completo que nos muestra la evolución del mundo contemporáneo, al fin y a la postre, nuestro mundo.
Retrato de Ramón Cabrera por Mikel Olazábal 

3. Malos y buenos.

Retrato de Ramón Cabrera
Seguramente en España ha dejado de interesar hoy el carlismo como movimiento político, y a ella me da la impresión que tampoco le atrae demasiado ideológicamente, aunque sí personajes como Cabrera, provengan de donde provengan, y es que a veces contar historias e introducir personajes ambientándolos entre "los malos", resulta no sólo un reto, sino incluso un ejercicio de urbanidad y política muy necesario en el mundo en que vivimos. Exige esta actitud no poca dosis de empatía social, algo de lo que adolece nuestro país y que debería ser materia de obligado tratamiento. De hecho, la división maniquea entre los buenos y los malos es siempre el mayor ejercicio de ficción y de falseamiento político que el mundo nos ha dado y es muy sano socialmente escribir sobre los integrantes del bando "equivocado".
Escribir sobre carlistas, realistas o apostólicos vendría a ser como si un alemán lo hiciera sobre los nazis, un tema que experimentaría el rechazo de buena parte de la Alemania actual, máxime si encima se le trata como una buena persona, con sus sentimientos y sus inquietudes.
Es por tanto una apuesta arriesgada que reconozco y aplaudo ya que lo más fácil sería escribir sobre liberales, demócratas, pacifistas, luchadores por los derechos sociales o de la mujer y no por los personajes que se suponen reaccionarios, aunque la lectura de esta novela nos puede servir precisamente para liberarnos de este tipo de prejuicios.

4. Profundidad histórica.

Más virtudes de esta publicación: el gran sentido histórico de su novela. Aquí es donde podemos reflexionar sobre la capacidad literaria que permiten los hechos reales. Es evidente que un personaje histórico no puede estar en una trama en un lugar en el que no estuvo en vida. Eso queda claro y Conxa es algo que respeta al máximo y asume. Redunda todo esto en un gran sentido de la valentía a la hora de abordar el periodo, pero me da pie a plantear una reflexión, ya que la novela histórica no ha terminado de definir este concepto. ¿Debe ser el periodo histórico un elemento determinante en la trama o puede ser sólo un elemento de ambientación? Esto irá al gusto del lector y del propio escritor. En el caso de Conxa ha apostado decididamente por la primera opción.

Conxa Rodríguez. Fotografía Surtdecasa.cat

5. Y más.

Por lo demás, hay aventuras, viajes, costumbrismo, disputas familiares, desgracias y hay mucho amor, siempre de nuevo desde la sutileza...
Con todo debo de concluir que me gusta mucho su guiso en un plato muy interesante. Una receta muy propia de una de las vertientes del romanticismo: el idealismo; estilo que ha marcado definitivamente las formas de entender la novela contemporánea.
Al fin y al cabo una de las disputas propias de la literatura actual: idealismo o realismo y todas sus combinaciones. Realidad idealizada, idealización realista, realismo ideal... nunca terminaremos de salir de esta ecuación pues no deja de ser la esencia de la literatura.
Así es este piano a cuatro manos, donde derrota y victoria se unen y la maldad o bondad presupuesta queda en un segundo plano. Donde las bases del mundo en el que nos encontramos empiezan a ser dibujadas y donde podremos aprender mucho de nosotros mismos. Al fin y al cabo un periodo, cada vez más de moda, y que seguro que en el futuro acabará convirtiéndose en uno de los más socorridos de la literatura histórica española. 

lunes, 2 de mayo de 2016

El Viña, las limitaciones del periodismo cultural.

VIÑA ROCK 2016

Según la organización 200.000 jóvenes se han reunido en Villarrobledo para celebrar la vigésimo primera edición del festival Viña Rock, al fin y al cabo, el festival más importante de España.
 
Edición 21 del Viña.
Fotografía: Abel Gimeno
No quiero trabajar con una cifra exagerada, sólo con una media de 100.000 personas por 20 ediciones -regalo una-, lo que supone que 2.000.000 de personas han pasado por el festival a lo largo de los veinte años, algo menos de un cinco por cien de la población española, sin duda una barbaridad incluso de proporciones estadísticas. Si entendemos que el porcentaje sería tremendamente mayor en el caso de la población joven y lo contrastamos con el hecho de que muchos repiten, damos por buena la cifra del cinco por ciento, aunque sólo nos sirva para comprender que se trata de un auténtico fenómeno sociológico. También extraemos una conclusión pues serviría para hacer un completo retrato no creo que de un país, pero si, al menos, de su juventud.
Pero no es mi intención hacerlo en este artículo, sólo quiero hacerme eco de su repercusión mediática a lo largo de todos estos años y comprobar con este ejemplo la situación del periodismo, en concreto el cultural, en España y en el mundo.
Este festival desde que se inició nunca gozó del seguimiento por parte de medios nacionales, excepción hecha para hacer justicia de radio 3, quien sí se distinguió por hacerlo, mientras que otros se dedicaban a ensalzar las virtudes de otros festivales que surgían en paralelo como el FIB, levantado a golpe de noticia y no tanto de asistencia y apoyado por jóvenes extranjeros casi más que por españoles, lo que supone que sea no tanto un festival nacional, como internacional.
En cualquier caso no quiero entrar en una disputa estéril entre ambos festivales ya que cada uno cuenta con su particular impronta y tiene sus características particulares y diferenciadoras. Una de ellas el trato olvidadizo de la prensa ante una sucesión de ediciones en las que se ponía de manifiesto otra cosa. En efecto, los micromedios, primero fanzines hoy páginas web; las emisoras musicales pequeñas y luego internet han creado un auténtico monstruo de la cultura española desde la base y el periodismo convencional ni se ha enterado. El microperiodismo ha sido capaz de competir en eficacia y repercusión contra el macroperiodismo y el Viña Rock es hoy el festival con mayor asistencia de España, pero también debe suponer un toque de atención a la propia esencia del periodismo: ¿qué está pasando hoy con el mundo de la difusión cultural?

Una asistencia record
Fotografía: Nerea Coll
La esencia de las noticias.
Estamos básicamente hastiados de que cada vez que sus "satánicas majestades" salgan en primera página cada vez que vienen a España, amparados por la repercusión que tienen en la prensa y televisión nacional. Es cierto que hablamos de mitos, por más que su incidencia cultural haya dejado de representar algo en el mundo moderno, pero que ahí están. También ocurre con el Boss o AC-DC, grupos cuya sola presencia en España es noticia de alcance. Me imagino que las redacciones de cultura, donde las haya, o los periodistas dedicados a ello, han creado ya sus rutinas de trabajo y entre ellas está la cobertura de los circuitos de grupos internacionales que pasan por la península. Claro que esas rutinas sólo tienen un límite que es el biológico y, cuando uno de los grandes mitos fallece, es noticia en todas las portadas.
Por citar dos ejemplos recientes hablaremos de Bowie y Prince, cuyos decesos copan multitud páginas en todos los periódicos. Con todo, a medida que avanza el tiempo, el periodismo cultural, y más en concreto el de la música, lleva camino de convertirse en un obituario que en otra cosa. Podríamos suponer que en realidad no está pasando nada alrededor, pero es completamente al contrario, el mundo de la música está revolucionado. La idea del vinilo y la macrogira ha pasado ya casi a la historia, aunque los periodistas no nos demos cuenta.

¿El problema?
¿Qué nos impide ver la realidad?
Foto: Jota Martínez
Sobre la génesis del problema se pueden apuntar muchas influencias y muy variadas. Entre ellas una cuestión de edad, entroncada con un cambio en el mundo del periodismo. Las redacciones están copadas por viejos periodistas que vivieron en sus años mozos la efervescencia de los Rolling Stones y que no pueden ser echados de sus trabajos por el costo del despido. Eran tiempos de contrato fijo y no de becarios. Los becarios que pudieran estar más al tanto de lo moderno, vienen y van y difícilmente pueden imponerse rutinas de trabajo, ni crear tendencias. Como consecuencia da la sensación de que en cultural no se han enterado que ya no se hacen discos en vinilo y que la actualidad está en blogs, ojala que como éste.
Pero esa edad, mezclada con el propio cambio de la estructura de los medios, se camufla en uno de los principales problemas de la sección de cultura: la comodidad.
Esto nos lleva a otro problema, también relacionado con el anterior de rutinas de trabajo y es que lo que no pasa en Madrid, Valencia o Barcelona sencillamente no pasa.
Volviendo al Viña, tiene su desarrollo en un pueblo de Albacete y claro en esa provincia la cultura no tiene derecho a crear tendencias, únicamente porque no está cerca de mi redacción.
Y otro problema viene dado por la política de redacción de hechos consumados que lleva a los periodistas a no concebir algo como noticia, si no está ya consolidado, algo que en cultura no debería de ser así. Los 200.000 del Viña Rock de este año han salido en todos los medios nacionales, pero sólo en virtud de una nota de prensa enviada por la organización y de la que se hacen eco. Nunca lo vieron venir. Es aquí donde surge otra crítica, en un sector como la cultura el periodista debe ir un poco por delante, ser visionario y estar en lo que debe venir y no en lo que ha sido.
Con estos medios de comunicación y esta situación sólo podemos esperar sentados a que nos llegue la noticia del fallecimiento de Mick Jagger, que yo no deseo, por supuesto. Mientras tanto el Viña Rock habrá reunido a toda la juventud española en un mismo recinto, algo que no es sólo una noticia, sino que es historia y que pasará simplemente desapercibido.

domingo, 10 de abril de 2016

Los que somos del Atlético

Llevo tiempo sin escribir nada en mi blog, que es, de hecho, uno de tantos de tipo personal en los que poder escribir sobre distintas cuestiones que te estimulan por motivaciones siempre caprichosas. Al fin y al cabo es lo bueno de tenerlo y de no verte obligado a tener que escribir por exigencias profesionales. Por ello creo que puedo dedicar unos minutos de mi tiempo a una cosa tan mundana y quizá mal vista en algunos sectores como es el "forofismo". Y el caso es que en este ámbito me siento cómodo porque puedo mostrar mis afinidades, ya que además las tengo: no sé si por suerte o por desgracia soy del Atlético de Madrid. 
Por estas razones y porque me gusta el fútbol creo que estoy capacitado, como cualquier colchonero, para hacerme la pregunta que todo seguidor se hace alguna vez, cuando no repetidamente, en su vida.  ¿Por qué soy del Atlético?

https://www.youtube.com/watch?v=5e9D9auvcIk&nohtml5=False
 
Seguramente una de las cuestiones "filosóficas" -si podemos utilizar este adjetivo-, más planteadas reiteradamente en el futbol español es precisamente esa lealtad de los colchoneros, máxime cuando has visto un partido de ida de los cuartos de la Champions 2016 contra el Barça en el que tu equipo ha sido derrotado una vez más después de ir ganando. Te haces muchas preguntas, como ¿por qué a nosotros nos expulsan a quien ha hecho el gol, mientras que a ellos no le expulsan, con más razón, a quien va a marcar dos? Preguntas sin respuesta.
El partido, un calco al visto en la liga cuando te adelantas en un estadio como el Camp Nou y de repente empiezan a expulsar a tus jugadores. Por fortuna ayer sólo fue uno, baste recordar el anterior partido liguero para traer a colación que fueron dos, o la eliminatoria de copa 2015 donde el árbitro dio en beneficiar de nuevo al Barça, por citar ejemplos recientes. Y no quiero personalizar en este club, que es esta vez, ya que otras veces han podido ser otros como por ejemplo del Real Madrid, que ha sido beneficiado recurrentemente durante muchos años. El mantra de que los árbitros benefician siempre a los grandes es algo habitual y tampoco es cuestión de apelar a ello gratuitamente; el caso es que la conclusión que quiero sacar es otra. El que nunca es, ni va a ser beneficiado, es mi equipo.
Desde que me acuerdo nunca he tenido la sensación de que el atlético haya obtenido un beneficio evidente por parte de ningún estamento, institucional, arbitral, periodístico. Nunca hemos tenido ayudas, y menos en los momentos decisivos, que es cuando hay que tenerlas. No han dudado en bajarnos a segunda división, en robarnos partidos, en desmantelarnos equipos o en acallar las injusticias en la prensa.
Mirando hacia mi vida, encuentro una situación similar. Todos conocemos a alguien que sin ser demasiado capaz o, lo que es más triste, siendo mejor,  ha obtenido además alguna ayuda por parte de alguien que le ha beneficiado notablemente. A mi personalmente nunca me ha ocurrido nada parecido. Todo me cuesta el doble o el triple que a los demás, cuando no es del todo imposible.
 
Claro que eso podría solucionarse, si al menos estuviera en el momento oportuno y en la situación exacta para verme beneficiado por las circunstancias de la fortuna. Algo que se conoce como suerte, que en mi caso tampoco me ha acompañado a lo largo de la vida. De nuevo recurro a observar a mi alrededor y veo como hay gente que, sin ser más o menos capaz que los demás, andaba por allí y se vio tocada por el halo de la fortuna en el momento adecuado. Incluso hay otra que le pasa eso continuamente y parece tener una flor en salva sea la parte, pues ya se sabe que más vale tener estrella. Por desgracia tampoco es mi caso.
 
Ocurre lo mismo con mi equipo que, cuando ha tenido oportunidad -ya que hablamos de la Champions- de ganarla, no sólo ha carecido de la suerte necesaria, sino que incluso el destino se ha querido cebar en su contra y reírse de nosotros. Dos finales en el bote y en el último momento siempre ocurre algo que echa por tierra toda posibilidad. Hasta el punto de que estas situaciones han creado la leyenda del "pupas", con la cual tampoco quiero identificarme demasiado, pues no creo que sea real. El caso es que tampoco nos ha acompañado la suerte en los momentos importantes. Tenemos que dar por contado que todo nos cuesta mucho más que al resto y sencillamente hay que asumirlo.
 
Por supuesto que esto se solucionaría si fuéramos un club verdaderamente poderoso y manejáramos los presupuestos de los grandes de Europa. Volviendo a los equipos citados, si como ellos pudiéramos optar a tener a los mejores jugadores del mundo en cada momento, todo sería más fácil. Sin duda ésta es la mejor opción, pero tampoco es nuestro caso, pues encima se llevan a los que despuntan. 
No debe ser ésta una queja dado que otros clubes todavía más modestos dirían que ojala y ellos tuvieran un presupuesto como el del Atleti, y llevan toda la razón del mundo, pero queda claro que el poder del dinero es suficiente para estar ahí, una y otra vez.
De nuevo lo traslado a la vida real que me rodea y veo cómo los poderosos siempre obtienen beneficios con mayor facilidad que los que no lo son tanto. Como siempre a los humildes nos toca duplicar el esfuerzo para obtener, encima, menos.
 
Se da la circunstancia de que, por lo que a mi equipo respecta concurren todas estas circunstancias que rodean nuestra vida. Siempre hay que hacer el doble de esfuerzo para obtener la mitad de resultados. Los jugadores del atlético son los que más corren, los que más fe tienen y los que más confían en que todo es posible, pero quizá esto no es suficiente. Seguramente es cuestión de moral, ya que la realidad es que luego ocurre lo de siempre, que obtendremos mucho menos, por más trabajo.
 
Con todo, parece claro que no somos lo suficientemente poderosos, ni tenemos los apoyos necesarios, ni la suerte precisa en el momento justo para obtener los logros que otros con más riqueza, beneplácito o fortuna sí que tienen. Es decir, justo lo que me ocurre a mí personalmente en mi vida.
He aquí que ahora me doy cuenta de una cosa: esa es la auténtica razón por la que yo soy del atleti. Sencillamente es un equipo como yo y me siento identificado con lo que le pasa, al igual que muchos de sus seguidores que vemos un espejo de nuestras propias circunstancias vitales.
Todo nos va a costar siempre más que a los demás, pero estamos dispuestos una vez más a probar. También estamos dispuestos a enfrentarnos a la suerte adversa y a los más poderosos. Tenemos fe y generosidad en el esfuerzo.
Dentro de unos días habrá una nueva oportunidad de ponernos a prueba contra el todopoderoso Barça de los mejores jugadores del mundo, contra la suerte esquiva y quien sabe si contra algún árbitro partidario. Lo haremos con la misma predisposición de siempre, dando más que ellos, aunque sabiendo de antemano que pueda ser para nada.
 
Para colmo, si hay éxito, podríamos encontrar por el camino todavía mayores retos y no pocos fantasmas, como son precisamente nuestras bestias negras del pasado en Europa, Real Madrid y Bayern de Múnich, pero... ¿quién dijo miedo? Yo ya no lo tengo, sólo porque al fin he descubierto por qué soy del atlético. A este equipo le ocurren las mismas cosas que a mí. Son como yo.
 
Me lleva a apoyarlos no la complacencia del poderoso, ni la adhesión tribal, sólo el orgullo de la gente normal. En esta situación ya sólo me queda pensar en una cosa y es en la nueva oportunidad que se nos presenta en unos días. En esta situación sólo puedo pensar en una cosa y es muy sencilla: ¡A por ellos!

martes, 15 de diciembre de 2015

Diez pecados de la cumbre del clima de Paris.

Vaya por delante que los acuerdos alcanzados en la cumbre del clima de París son mejor que la nada. Un hecho, incluso histórico, por el que la mayoría de las naciones han llegado a un acuerdo en el que se comprometen a reducir emisiones de una forma más o menos seria durante las próximas décadas.

Histórico acuerdo en la Cumbre de París contra el cambio climático
Según cuentan, un momento histórico.
Pero no ocultemos tampoco que esconde numerosas carencias. Las resumo en varios apartados, expuestos básicamente en 10. Los pecados mortales que comente la comunidad internacional contra la tierra.

En resumen:

1. Confundir la ecología con un sistema de calefacción.

La visión que se tiene sobre la temperatura de la tierra y su calentamiento es pueril. Se habla de evitar el calentamiento en 2 grados, como si dispusieramos de un termostato que se puede accionar y apagar a placer. Pero es absolutamente mentira que el ser humano tenga una capacidad de controlar la temperatura en parámetros tan precisos y, encima, sólo sobre la base de la reducción del CO2. Un carbonocentrismo que es en definitiva una tomadura de pelo pues los factores influyentes son muchos más, desde cambios en los mares hasta la influencia del sol, pasando por otros cómo la cobertura vegetal, sólo valorado por su relación con la capacidad de absorción de carbono.


Sociedad De Consumo, Ver La Televisión

2. No aclarar si existen intereses espurios.

Análisis, Pagar, Empresarios, ReuniónPuede transmitir incluso da la sensación de que pudieran existir no pocos intereses ocultos en estos posicionamientos. Si las interpretaciones negacionistas vienen apoyadas, supuestamente, por intereses de los agentes económicos en los sistemas energéticos clásicos, ¿quien o qué puede haber detrás de lo que se está planteando: ni más ni menos que todo un cambio productivo a nivel planetario?. Una posibilidad de negocio futuro de miles de billones de euros. El auténtico gran negocio del siglo XXI. Algo que se empieza a cuestionar desde planteamientos críticos como es la acusación de mercantilización del clima.


3. Proponer unos planteamientos poco creíbles y realizables.

Claro que la mayoría de los críticos lo son por cuestiones prácticas y no sólo filosóficas. Según la mayoría de los planteamientos ecologistas y de destacados científicos las pretensiones sobre calentamiento son, cuando menos, poco optimistas. No parece creíble que se vaya a conseguir bajar de los dos grados, para ello necesitaríamos que la descarbonización se produjera antes del 2050.

Desierto, La Sequía, Deshidratado, Suelo Arcilloso

4. Minimizar los efectos de la deforestación.

Mujer, La Cabeza, Globo, Internacional, GlobalLa interpretación casi monográfica de la carbonización y la propuesta de descarbonización parece ser la única receta, pero ¿qué hay de otros factores influyentes? Por citar uno relacionado con la alta tasa de carbono nos quedamos con la pérdida de masa vegetal. No parece que exista intención real de atajar de lleno el riesgo de deforestación, que es extremo. Los países tropicales van a seguir acabando con los bosques a un ritmo tan grande que la vegetación no va a ayudar ni tan siquiera esa descarbonización, cuanto ni más a prevenir otros problemas derivados como la desertificación o el deterioro de suelos.


5. Olvidar la influencia medioambiental de la sociedad de consumo.

Tampoco parece efectiva la política de recomendaciones gubernativas. ¿Dónde quedan otras prácticas que no sean cambiar los malos hábitos industriales? Se olvida, por ejemplo, el consumo, que es clave para evitar el cambio climático. Un ejemplo, si no consumiéramos productos que contuvieran aceite de palma evitaríamos la deforestación de inmensas zonas selváticas. Es necesario un etiquetado adecuado que indique cómo ponemos en riesgo el medioambiente con determinadas compras. Eso por citar sólo un caso.

Frutas, Mercado, Los Alimentos, Fresco

6. Ignorar otros escenarios posibles.

Océano, Olas, El Agua, Mar, AzulY, para carencias, una esencial, científica, y es que los acuerdos de París olvidan que quizá el principal riego en la evolución del clima para el planeta es la interrupción de la circulación termohalina, con especial acento puesto en la corriente del golfo. Queda claro que los planteamientos científicos de la cumbre de Paris no contemplan, ni por asomo, interpretaciones glaciacionistas. Que Dios nos pille confesados si estas estuvieran en lo cierto.


7. No crear mecanismos efectivos de cumplimiento.

Silueta, Globo, Promesa
Pero no es la única limitación de la cumbre de París. Una de las más criticadas es que los acuerdos no proponen mecanismos de control efectivos, lo que deja en manos de los países su cumplimiento. ¿Alguien piensa que los países en vías de desarrollo van a invertir en un sistema de producción caro, como el que se basa en energías alternativas? o ¿si van a dejar de explotar recursos tan asequibles como los madereros por evitar cuestiones tan dubitativas? Es en la falta de competitividad de prácticas limpias donde se impone la realidad: que las prácticas extractivas son más baratas.


8. Seguir sin dar valor añadido a la ecología.

Paprika, Amarillo, Naranja, Rojo, Hortalizas, AlimentosY es que, en definitiva, se olvida a los países de economía arcaica. Aquellos que están en vías de desarrollo. Si no se logra que el cambio del sistema sea una vía interesante para el desarrollo, y no una para mantenerlos en el subdesarrollo, no se logra nada. De esta forma nunca se podría ser eficaz en los planteamientos intentando hacer más rentables las prácticas limpias. Es decir, dotar de valor añadido a la ecología. 


9. No incidir en la contaminación del planeta.

Humo, Fumar, Chimenea
Otro olvido tremebundo. ¿Alguien ha oído hablar de la contaminación en la cumbre de una forma seria? ¿Qué hay de los vertidos en general, del envenenamiento del agua, de la condena de sed a millones de habitantes? ¿Se soluciona sólo con descarbonización?


10. Desentenderse de otras cuestiones humanas.


Y enlazamos con la décima y última carencia que tiene esta visión sobre el clima y es que no se plantean cuestiones asociadas a la influencia antrópica en el clima ni por asomo. Por poner un ejemplo sencillo, uno de los problemas de fondo es la superpoblación. Sencillamente no cabemos en la tierra y ésto no es una cuestión de sistema productivo, sino de simple espacio vital. Curiosamente las políticas de control de la población son en la base cuestiones ecológicas.


Humanos, Siluetas, Pierna, Tierra, Globo
Imágenes extraidas de https://pixabay.com/, salvo enlaces.
En definitiva soy tremendamente excéptico sobre la profundidad del cambio en materia medioambiental en esta cumbre de París. No obstante es un paso, habrá que seguir andando.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Ecología para no iniciados

Habida cuenta de la influencia, inquietudes y curisiodades que despierta la evolución del clima, en especial por el interés que toma a través de las llamadas cumbres del clima, parece necesario avanzar en campañas divulgativa al respecto.
La ecología es sólo una rama de la biología que se encarga de relacionar a los seres vivos con el medio en el que viven, aunque poco a poco está cobrando más fuerza incluso que la propia biología, ya que empieza a relacionarse con aspectos propios de las ciencias humanas como la historia, la política o incluso la economía.
No me cabe ninguna duda de que se trata de la ciencia del futuro ya que el hombre empieza a pensar en términos ecológicos, aunque epistemologicamente está prácticamente en pañales.
En tiempos en los que el hombre puede viajar en el espacio, crear casí la vida a través de la genética, dominar la economía y desarrollar una sociología compleja, puede sorprender que no tengamos ni idea de aspectos climáticos y sobre todo que no podamos vislumbrar su evolución futura, por lo que intentar indagar en ello resulta complicado, a la vez que apasionante.
A modo de inicio quisiera de una forma no demasiado compleja mostrar las principales teorías sobre el cambio climático para si pudiera servir de ayuda a los que cada vez más manifiestan su interés por la evolución de la tierra en términos ecológicos.
En cuanto a la interpretación de los cambios encontraríamos, por tanto, tres teorías.

1. Crisis, ¿qué crisis?
No me cabe duda que el título de esta magnifica obra musical de Supertramp nos define la primera visión sobre este tipo de teorías curiosamente extendidas más de lo que se pueda pensar. Basan su planteamiento en la negación del cambio climático y en que el calentamiento global es sólo una ficción.
Un icónico disco de los 70 refleja a la perfección esta visión
Aunque no lo creamos hay no pocos científicos y divulgadores que apoyan este tipo de visión y no es infrecuente encontrar artículos en base a estas tesis.
A modo de resumen, la tierra ha vivido anteriormente situaciones de temperaturas más altas en otros momentos de la historia -hablamos de miles de años- por lo que nos encontramos en una situación que tiene demasiado de alarmista. Otros síntomas como el deshielo del polo norte es circunstancial, pues por ejemplo el hielo en el polo sur incluso se ha incrementado. Del mismo modo llega a ver incluso efectos positivos en la existencia de un alto índice de Co2 en la atmosfera, sobre todo para la agricultura. Para acercarnos a esta visión aconsejo el artículo enlazado más arriba, firmado por Matt Ridley y Benny Peiser que no dejará indiferentes a nadie.
El núcleo principal de esta teoría se ubica institucionalmente en la Fundación para políticas del Calentamiento Global, GWPF, -por sus siglas en inglés- y se muestra como una entidad poderosa y con apoyos a veces serios como el de reputados científicos que apoyan estas teorías.

2. El armegedón climático.
En el polo contrario analizamos las teorías que afirman la existencia de un cambio climático, aunque a veces, sólo con observar las instituciones que se encuentran detrás de las formulaciones teóricas podemos extaer elementos de análisis bastante interesantes e incluso intenciones e ideas conspiranoicas como la de aterrorizar a los pobres humanos, que puede que resulte interesante políticamente.
Poco menos que se nos plantea la destrucción de la tierra.
Curiosamente el poder militar y el poder financiero, Pentágono y Banco Mundial, se han unido a la hora de apoyar una teoría lo suficientemente convincente para que entrever que sobre la tierra planeé la más completa destrucción. Ha sido a lo largo de estos últimos años cuando han surgido estas voces, lo que ha llevado a las naciones a pasar a la acción.
Pero ¿es la alarma real o es una estrategia de los países desarrollados para que los subdesarrollados sigan siéndolo merced a la necesidad que se plantea de llevar a cabo un cambio en el modelo productivo?
Las interpretaciones sobre la existencia de intereses ocultos afloran por doquier. Algunos ven que la única forma de acabar con las emisiones es limitar a los paises emergentes su posibilidad de desarrollarse por medios convencionales, a través de energías tradicionales y fábricas contaminantes, que llenan la atmosfera de CO2 y la seguirían llenando hasta extremos inimaginabes. Toda limitación es poca, pero supondría una ventaja para los países desarrollados, mas aptos para asumir cambios.
No afirmo estas reflexiones, sólo las expongo para observar la complejidad del tema y sus consecuencias políticas. El caso es que esta visión es la que se ha instalado en todos los países y su máximo exponente es la sucesión de cumbres del clima que se han desarrollado y en especial la de París, donde todos parecen ponerse de acuerdo en la base del problema y en la esencia del mismo. Grosso modo, que se está produciendo un calentamiento global del planeta y que en ello influye la mano del hombre y sus fábricas que emiten niveles de CO2 nunca vistos que podrían llevar al crecimiento del nivel del mar y la desaparición de inmensos territorios costeros.
Nos encontramos ante la teoría principal, asumida por todos los gobiernos, pero ahí no acaba todo. Hay más.

3. La edad del hielo.
Escasamente apoyada por los gobiernos e instituciones y con poca visibilidad una interpretación diferente parece contar con cada vez más apoyos intelectuales, Particularmente para mí es una toería que cuenta con interesantes aportaciones y que hay que tener muy en cuenta sobre el devenir de la tierra. 
Ya he escrito mucho sobre este tipo de teorías en este mismo blog y a estos artículos me remito. La base es que la tierra cuenta con una especie de tope natural que evita que el calentamiento global supere determinados niveles. Es decir, la temperatura global del planeta puede subir, pero nunca lo hará a niveles catastróficos.
Este freno es la llamada circulación termohalina de los mares cuyo máximo referente es la corriente cálida del golfo, que permite que el atlántico norte sea un oceano más calido de lo que le correspondería por su posición en el hemisferio. Claro que esta calidez puede desaparecer y el deshielo del polo norte produciría la desaparición de las corrientes calidad y el inmediato enfiamiento de la tierra, con la extensión de la superficie helada por todo el hemisferio norte, especialmente Europa y el paso a lo que conocemos como una nueva glaciación.
Nueva edad hielo Tierra
Un artículo muy recomendable para introducirse en esta teoría. 
Es decir, nos encontraríamos en un periodo preglacial, cálido, que genera el calentamiento global hasta hacer desaparecer la circulación termohalina tras lo cual vendría una nueva etapa de hielos. Así, el calentamiento es sólo la antesala del frío más extremo.
Existen estudios muy interesantes al respecto, que añaden nuevos factores que influirían en esta evolución, e incluso ajenos a cuestiones referidas en este apartado.  Nos llevarían a la edad del hielo otros factores como la incidencia del sol,
Como vemos, la situación es muy complicada y a la vuelta de la esquina podríamos encontrarnos con un complejo panorama en el que el frío, y no el calor, sería el protagonista del clima en la tierra. 

Usted opina.
Queda de manifiesto que en última instancia no tenemos ni idea de lo que va a pasar, aunque la mayoría seamos conscientes de que algo está pasando e incluso haya movilizaciones para forzar a su conocimiento. En cualquier caso podemos resumir las teorías existentes o predicciones en tres opciones que se derivan de los planteamientos expuestos que ante una pregunta sencilla nos ofrece tres respuestas.
¿Qué ocurrirá con el clima en el futuro?

A. Nada.
B. Calor extremo.
C. Frío extremo.

Dejo a su elección la solución, ¿la respuesta? dentro de unos pocos cientos, quizá miles, de años. Las cosas de la ecología son así. Por ello es una ciencia tan compleja, aunque es necesario tenerla cada vez más en cuenta. Las repercusiones de su evolución no son moco de pavo y hay que estar preparados. En cualquier caso no se alarmen, sólo corremos riesgos como especie, nunca personalmente pues será difícil verlo en nuestras generaciones. Sólo podremos intuir algunos efectos y extraer conclusiones, sobre todo una: parece que la tierra es un sistema batante más delicado de lo que se suponía y resulta poco conveniente trastocar aún más estas cosas del clima. Dejemos los ecosistemas desarrollarse naturalmente, evitemos las emisiones excesivas y respetemos la cobertura vegetal. También desarrollemos la ciencia de la ecología y quien sabe si alguna vez llegaremos a controlar estas cosas de la climatología. Creo que llegaremos, aunque esperemos que sea para bien y no como una nueva vía de control del poder. Nuestra tierra se lo merece.